El primer aspecto en la selección de las maderas es la dureza y la resistencia al agua. La cerámica y la alfarería castigan la madera y hacen falta maderas adecuadas para durar muchos años.
Pero la resistencia no está reñida con la belleza. Cada madera tiene una veta característica y un color único. El doble acabado, primero con aceite de tung 100% para crear una capa protectora, seguido de una mano de aceite mineral y cera de abeja, realza esta belleza, añade resistencia y da un tacto sedoso.